Si yo tengo una manzana y tú tienes otra e intercambiamos manzanas los dos seguiremos teniendo una manzana. Pero si yo tengo una idea y tú tienes otra e intercambiamos ideas, entonces pasa algo sorprendente: los dos tendremos dos ideas.
Hoy hemos llevado a la práctica el aerógrafo paleolítico, ni que decir tiene que seguiremos investigando. Ha sido una actividad muy divertida, pero al final la seño veía lucecitas de colores de soplar y soplar.
Evidentemente y así debería ser, todos tenemos una casa. Como es lógico en la Prehistoria las casas eran un tanto diferentes. No se parecían en nada a las nuestras, así que vamos a empezar encontrando semejanzas y diferencias, pero no solo en los tipos de viviendas sino también en la vestimenta, formas de vida y alimentación.
El cuento de Croniñón nos ayudará a introducir el tema.
En muchas ocasiones usamos los vídeos que encontramos en youtube para ampliar, aclarar o investigar sobre el tema que estamos trabajando, en este caso lo que nos ocupa es la Prehistoria, estos dibujos son antiguos pero aún siguen siendo útiles, así que aquí dejamos un breve banco de recursos al que acudir en caso de necesidad.
Seguimos con nuestra tarea, la transformación de nuestra carpa circense en una cueva al más puro estilo paleolítico.
Tras estampar nuestras manos, hemos investigado un poco sobre el tipo de dibujos, símbolos y demás que hallamos en las cavernas prehistóricas, encontramos runas de lo más variopinto y nos atrevemos a dibujar algunas parecidas a las que hemos encontrado en la red, en otras dejamos volar la imaginación.
Pinchando sobre la imagen encontrarás pinturas que nos han servido de inspiración.
Conocemos como arte rupestre a todos aquellos dibujos o grabados prehistóricos que están sobre superficies de piedra o rocosas.
En las manifestaciones de arte rupestre podemos encontrar figuras, símbolos geométricos, formas, objetos, plantas, animales... y son una representación prehistórica de la vida en la antigüedad, una forma de plasmar lo cotidiano e incluso el pensamiento a través de la expresión plástica. Mucho antes de la invención y aparición de la escritura estas personas nos dejaban su legado en paredes y techos de las cuevas y grutas que habitaban.
Comentando en asamblea diferentes técnicas que se usaban, surge la necesidad de fabricar nuestra propia cueva, personalizándola con nuestro propio arte rupestre. Con anterioridad hemos investigado sobre algunos pigmentos y materiales que usaban para llevar a cabo estas representaciones pues en aquella época no había pinturas como las que hoy tenemos.
Entre las opciones que ellos han encontrado para realizar las representaciones rupestres han surgido las siguientes:
barro
plantas
sangre de animales
carbón
piedras
frutas
Comenzamos con la estampación de nuestras manos en positivo.